El Pipita volvió a ser decisivo para Real Madrid; como hace cuatro años, abrió el 3-0 ante el Athletic de Marcelo Bielsa, que le dio el 32º título a los Merengues y cortó tres temporadas de festejos de Barcelona.
Los goles de Gonzalo Higuaín valen una Liga. Hace cuatro años, el 4 de mayo de 2008, en Pamplona, el delantero argentino metió el gol del 2-1 sobre Osasuna para festejar el último título de los merengues. Ayer, Pipita abrió el camino para un nuevo título de Real Madrid, que se consagró luego de un 3 a 0 ante Athletic Bilbao.
El partido empezó con un mal trago. Iraizoz, arquero vasco, le atajó un penal a Cristiano Ronaldo e hizo recordar el fallo del portugués ante Bayern Munich en la eliminación de la Champions hace apenas una semana. Pero enseguida Higuaín convirtió cuando apenas había pasado un cuarto de hora de partido. Mezut Özil y Cristiano Ronaldo (que llegó a 44 goles) completaron más tarde el trabajo ante el conjunto de Bielsa. El festejo de Real Madrid cortó la hegemonía de Barcelona, que bajo el mando de Guardiola había conseguido las últimas tres ligas.
José Mourinho, entrenador del flamante campeón, sorprendió a todos al jugarse por Higuaín en lugar de su 9 preferido, el francés Karim Benzema. La apuesta tenía sustento en el poder de fuego del ex delantero de River: un gol cada 72 minutos en cancha, un número que sólo Cristiano Ronaldo y sus 44 anotaciones pueden igualar. La apuesta dio sus frutos cuando San Mamés se transformaba en una hoguera contra el presidente de Real Madrid, Florentino Pérez, quien no prestó el estadio Santiago Bernabéu para la final de la Copa del Rey. Esa caldera fue el escenario del 22º gol del delantero argentino, quien definió con un derechazo una perfecta triangulación entre Cristiano Ronaldo y Özil.
"Con el gol me he acordado de los que están cuando las cosas van mal. Cuando va bien, aparecen muchos", recordó el delantero cuando Real Madrid ya se había asegurado su 32a liga. Pese a sus asombrosos números -tiene más gol que Benzema (20), el predilecto de Mourinho, en 1596 minutos jugados-, Higuaín no tiene un lugar asegurado en el equipo titular. Y el club no piensa hacer un esfuerzo por aumentarle su contrato anual de 3,5 millones de euros. Paris Saint-Germain (Francia) ya se frota las manos: el equipo donde juega Javier Pastore piensa ofrecerle un sueldo mucho mejor y un puesto fijo como titular en el esquema del DT italiano Carlo Ancelotti. "Tengo decidido mi futuro, pero no lo voy a decir", anticipó Higuaín luego del partido. Sus palabras sonaron a despedida. Como el abrazo con Mourinho una vez que el portugués lo sustituyó, a 15 minutos del final, y cuando el equipo merengue ya había cerrado el partido.La estadística de Higuaín en España clarifica su rol de delantero talismán: contribuyó a que el italiano Fabio Capello (2007), el alemán Bernd Schuster (2008) y Mourinho se consagren campeones de liga. Para todos ellos hizo goles decisivos. "Hemos trabajado mucho para esto. Son 12 meses de pelear y pelear. Uno siempre está para ayudar al equipo", reconoció el Pipita. Ese rol de delantero-rueda de auxilio es el que tuvo desde que arribó a la capital española, hace cinco años, procedente de River, donde se curtió como goleador implacable. Y ahora parece dispuesto a hacer valer sus pergaminos.
El derechazo de Higuaín, que abrió el partido, contribuyó a que Mourinho sume galardones a su vidriera. El portugués es el único DT campeón en cuatro de las ligas más importantes de Europa: ganó dos con Porto (Portugal), dos con Chelsea (Inglaterra), dos con Inter (Italia) y una con Real Madrid (España). Con respecto a su relación con su jefe portugués, Higuaín optó por bajar los decibeles a la polémica generada por su suplencia: "No hubo una mala situación con él. Eso fue tema de ustedes [por los periodistas]", criticó.
Con la liga consumada, los jugadores madridistas optaron por las bromas. "Espero levantar la Copa y no tirarla", fue la humorada de Sergio Ramos, a quien el año pasado, durante los festejos en el ómnibus, se le escapó la Copa del Rey y terminó aplastada bajo las ruedas del vehículo. "La Catedral [por San Mamés] es un gran sitio para conseguir el título", añadió Ramos. La geografía aportó otro récord para Mourinho & Cía.: por primera vez en la historia, Real Madrid festejó un título en Bilbao.Otro argentino campeón fue Ángel Di María. El ex Rosario Central y Benfica (Portugal) no pudo jugar por estar suspendido. Los avances de Di María por las bandas fueron fundamentales para el título. Lleva 15 asistencias en la Liga, las mismas que Messi y apenas una menos que Ozil. Otros nombres propios del flamante campeón fueron el arquero y capitán Iker Casillas, el español Xabi Alonso, el brasileño Marcelo, el alemán Khedira, el francés Benzema o el portugués Pepe. Un campeón cosmopolita, en el que Higuaín, a pesar de estar algo escondido detrás del duelo de gigantes que instauraron Ronaldo y Messi, sigue brillando con la particular luz de goleador.
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